Cuando hablamos de "contextualizar" nos referimos a ubicar un objeto tal en un entorno específico, en una composición ordenada. Lo contrario a ello, por obviedad lingüística, sería añadiéndole la preposición "des". Obteniendo así "descontextualizar", que se refiere a sacar de contexto un objeto tal, un ordenamiento descompuesto, desordenado. La pintura tiene un poder potente de ordenar referencialmente. La fotografía permite la captura de un momento en movimiento, sea éste último, lento o vertiginoso. La intervención digital en un espacio es inscripción de un desorden en un plano que se vuelve verídico. La inscripción de esto puede resultar en un descontexto potencial.
Hace algunos ayeres (muchos para ser verdad), un cuervo estrenaba un nuevo trago; a saber: el rrok-rrok. Que expresa la onomatopeya de el canto del cuervo. Hoy, este cuervo nombrado en los bajos mundos como Israel Cruz*, o en las esferas más exquisitas como "El Querreque", se ha quedado tirado, repleto de tragos, en la orilla de esta barra. De entre sus bolsillos le extraje lo siguiente que, advierte precozmente, posibilidades descontextuales.
Fotneg
Mariana
Nat
11, porque no 00
Virgoll
ilumu, tú
*Israel Cruz (Ciudad de México), ENAP. Cuando escribo pienso en cómo se verán las cosas, si pueden formar una imagen en la cabeza de alguien más. Por el contrario, cuando hago una imagen intento no decir mucho y, de ser posible, nada. Esto explica la inconstancia entre las formas, ya que parto siempre de un rehacer lo ya hecho, de revisar el pasado a través de sus huellas para borrar algunas y modificar otras tantas y decir –mira, ha pasado un tigre por aquí y no un gato–.






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