miércoles, 19 de enero de 2011

El canto de un cuervo

Cabalgando el algoritmo

  no puedes mover ni un ápice
       sin el arradio de la muerte

  mientras una "última cena"
      colgada en el comedor nos observa.

El epílogo es nefasto

...

Trazos fundamentales derivados de aquella afirmación de los conocimientos, de signos y números, sistematizados conforme a los ritmos a 60 grados de inclinación; que no.

...

Ahora
  lejos de ese instante
      que se derrumba

lo posible es una tentación
      que la realidad suele aceptar.

Esta es, mis bellísimas cuervas, cuervos, una aportación de un tipo conocido en los bajos mundos como Israel Cruz


Si ustedes también quieren andar exhibiéndose por aquí, pues fácil, vengan a revolotear al acorazado potemkin (nuestra casa),  pero traigan chupe.

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